
El hijo brigadista de Julián Weich que combate los incendios en la Patagonia — Video
El hijo de Julián Weich que combatió el fuego en Epuyén y emocionó a todos en redes.
Jerónimo Weich apareció con uniforme de brigadista en la Patagonia y su decisión de sumarse como voluntario fue ampliamente elogiada. Su padre, orgulloso, compartió un mensaje comentando la situación.
Su historia combina acción concreta, compromiso ambiental y un estilo de vida que lo mantuvo siempre cerca de la naturaleza.

Comentario de una usuaria sobre Jerónimo Weich, el hijo de Julián Weich, en la publicación de su padre sobre el trabajo de su hijo como brigadista que combate los incendios en la Patagonia | Fuente: Instagram/julian_weich
En este artículo repasamos cómo se hizo viral su rol como brigadista, qué dijo en sus redes, cuál fue la reacción de los usuarios, cómo vive hoy y qué contó su padre sobre los años que compartieron juntos viajando por América Latina.
Jerónimo, el hijo de Julián Weich, se sumó como brigadista en la Patagonia
Jerónimo "Momo" Weich se incorporó como brigadista voluntario para combatir los incendios forestales que afectan distintas zonas de la Patagonia, en medio de una emergencia ambiental que este verano alcanzó niveles críticos.

Un bombero trabaja para extinguir un incendio forestal en las montañas de la zona rural de Epuyén, en la región patagónica de la provincia de Chubut, Argentina, el 2 de febrero de 2026. | Fuente: Getty Images
La noticia se conoció tras una publicación del propio Julián Weich en redes sociales, donde compartió una imagen de su hijo con uniforme y equipamiento, listo para trabajar en la zona de Epuyén, provincia de Chubut. Con humor y orgullo, escribió: "El hippie con Osde @jeronimoweich ahora es brigadista con Osde. ¡Desde Córdoba a Epuyén!".
Jerónimo se sumó a La Champa Brigada, un grupo de voluntarios de Traslasierra, Córdoba, que participa activamente en el combate del fuego y en tareas de apoyo en zonas devastadas. Desde la propia brigada destacaron su llegada y resaltaron su compromiso humano y social. Mira abajo el video de Jerónimo como brigadista, compartido por su padre:
El 31 de enero de 2026, Jerónimo compartió un video en Instagram en el que se lo ve hablando sobre su trabajo como brigadista. En el mensaje que acompañó la publicación, escribió:
"Salimos junto a la @lachampa.brigada a colaborar con los incendios del sur. ¡Todo aporte suma!". Mira abajo el video:
Reacciones de los usuarios
La decisión de Jerónimo generó respuestas inmediatas. En redes sociales, cientos de personas elogiaron su entrega, su sensibilidad y su forma de actuar en un momento crítico.
"El fruto no cae lejos del árbol. Hermosa humanidad la de tu hijo. Aguanten los que hacen 🫂🇦🇷", comentó una persona. "Lo que se hereda no se roba mi querido ❤️ Creció viendo a un papá solidario y comprometido, así que entendió todo ❤️", escribió otra. "Orgullo total por él, por cada brigadista y voluntario. Por cada ser humano que le duele el alma y colabora como puede ❤️🙌", dijo una usuaria.
"Necesitamos muchos hippies como él para que todo sea mejor...🫶🏻💫🫶🏻", expresó otra. "Qué emoción, qué orgullo de hijo, tiene el padre de ejemplo 👏", agregó otra más. "Qué hermoso ser humano, gracias por tu acción❤️🙌", remarcó otra persona. "Encima de bueno, lindo😍🙌", fue otro de los comentarios.
Los mensajes destacaron tanto la coherencia de su gesto como su perfil bajo. La figura del hijo de Julián Weich fue celebrada sin estridencias, con un tono de respeto y admiración colectiva.
Así es la casa de barro que construyó en Córdoba
Meses atrás, Julián Weich había mostrado en redes fotos de la casa de barro de su hijo Jerónimo, ubicada en una comunidad ecológica de las sierras de Córdoba, Argentina.
La construcción fue realizada con barro, madera reciclada y ventanales de doble vidrio. Está pensada bajo los principios de la permacultura, que busca crear entornos autosuficientes. Mira abajo un video con imágenes de la casa:
Tiene estructura tipo "pata de elefante", que evita la humedad en los cimientos. El interior mantiene un estilo minimalista, con muebles artesanales y pisos de tierra compactada.
Jerónimo, según contó su padre, vive de manera simple, en una comunidad que promueve el uso del agua responsable y la producción de alimentos orgánicos. "Él siempre fue así. Es mi hijo hippie", aseguró Julián en una entrevista.
El 14 de enero de 2026, Jerónimo compartió un video en el que se le puede ver mostrando la casa, que ahora está ofreciendo en alquiler temporal.
Acompañó la publicación con el siguiente texto: "Casa Pavoreal en alquiler temporal. Dentro del proyecto de permacultural Casa Mora. Traslasierra, Córdoba". Mira abajo el video:
El viaje mochilero que compartió con su padre
En septiembre de 2024, Julián Weich recordó la etapa en la que su hijo, a los 19 años, dejó estudios y trabajo para lanzarse a una travesía sin rumbo fijo por América Latina.
Contó que durante su cumpleaños número 50 viajó a Panamá para reencontrarse con él. Compartieron diez días durmiendo en la calle y haciendo malabares para subsistir. "Fueron diez días viviendo en la calle, él haciendo malabares y yo pasando la gorra y me divertí", relató Julián.
Según explicó, fue una experiencia que lo acercó a la mirada de su hijo sobre el mundo. "Te das cuenta que la pasás bien con mucho menos. Lo mío fue diez días, pero él vivió años y los malabares eran su cajero", reflexionó. En junio de 2025 volvió a contar la experiencia. Mira el video abajo:
La relación con sus hermanos y el presente de la familia
Julián Weich tuvo cuatro hijos: Iara, Jerónimo, Tadeo y Tomás. Además, fue padrino de dos jóvenes mozambiqueños, Larcio y Jossias, que vivieron con él durante una década en Argentina.
En una entrevista de febrero de 2025, contó cómo están actualmente sus hijos: "Tadeo tiene 25 años y está dando clases de esquí en Japón. Jerónimo, que es mi hijo hippie y sustentable, vive en la zona de Los Hornillos, en Córdoba, y está enfocado en la reutilización de ropa. Iara, la mayor, tiene 32 años y maneja su propio negocio de ropa usada en Capital. Y el más chico, Tomás, tiene 19 años, estudia en la facultad, trabaja y le va bárbaro".
Sobre Jerónimo, agregó: "Yo me fui a vivir con él a lugares donde no había ni baño ni celular. Estuve diez días, viviendo en carpa, en comunidad, para entender su forma de vida y disfrutarla".